La Gaviota Audaz

Había una vez una gaviota que quería volar y aprender a hacer piruetas, y su mamá siempre le decía: Juan este ejercicio excesivo te está adelgazando, ¿Por qué no te quedas quieto y te pones a comer como las demás gaviotas?

Pero Juan quería ser diferente, quería hacer cosas que las gaviotas comunes no pueden hacer.

Un día luego de meses de intentar ser diferente, Juan sufrió una profunda decepción, y entonces se dijo a si mismo que se había estado prestando para un engaño, pues al final de cuentas, el era tan gaviota y tan limitado como todos los demás.

Pero luego de un par de días casi sin darse cuenta, se encontró probando nuevamente, pues la idea de ser limitado como todos los demás no le gustaba, y a fuerza de insistir e insistir empezó a alcanzar sus metas, y cuando comprendió que podía ser diferente, se acerco a sus parientes y sus amigos y les dijo:

  • No somos tan limitados como creemos
  • Podemos aprender a ser libres
  • Podemos aprender a ser exitosos
  • Ustedes pueden… Vengan a practicar conmigo

Las demás gaviotas, no solo no le creyeron sino que se burlaron y hasta comenzaron a alejarse de él.

Con el correr del tiempo Juan hizo nuevas amistades, que no solo le comprendieron, sino que hasta habían tenido las mismas inquietudes que él, antes que él, y ahora le aventajaban, así que se puso en campaña para desarrollar al máximo su potencial.

Ayudado por esta nueva confianza en su capacidad, que le llegaba desde adentro y desde afuera, Juan se fue transformando cada vez más, hasta llegar a un punto donde sus logros superaban sus más ambiciosos planes, y allí se dio cuenta que estaba en el camino correcto, que la única meta que vale la pena, es la de encontrar nuestra máxima perfección y reflejarla.

NOTA: Párrafo tomado del libro “Juan Salvador Gaviota” de Richard Bach

Vivimos limitados no por la realidad sino, sino por las ideas que tenemos sobre nosotros mismos, que a su vez están influenciadas por las ideas que los demás tienen de nosotros.

Pero podemos desarrollarnos para alcanzar un estado de perfección muy superior al que soñamos ahora, Y para lograRlo tendremos que emplear mucho tiempo y esfuerzo, y cuando al final llegues, te podrás dar cuenta que lo único que importa es el amor, y que todo tu esfuerzo y tus logros solo tendrán sentido, si al llegar te vuelves para mirar para atrás, y le tiendes la mano a aquellos que pueden beneficiarse de tu crecimiento.

Con mis mejores deseos

Dr. Roberto A. Bonomi